Salsas

 

La salsa, esa mezcla líquida  de ingredientes fríos o calientes que tienen por objeto acompañar a un plato.

Las salsas no solo afectan a nuestras sensaciones del gusto y el olor, también afectan a la apariencia de un plato. Podemos encontrarlas de muy diferentes colores. De muy diferentes sabores. Diferentes texturas. Incluso siempre podrás llegar a probar una salsa que antes jamás habías probado antes.

Existen salsa simples, de un par de ingredientes y existen salsas de una complejidad enorme.

Salsa de Tomate, Salsa Bechamel, Salsa Tártara, Salsa Vinagreta, Salsa Holandesa, Salsa Bearmesa, Salsa Mahonesa, Salsa al Oporto, Salsa Romesku, Salsa Pesto, Salsa Boloñesa etc, etc……debe de haber miles, y todas aquellas que no conocemos…

Intentaremos aquí, poco a poco ir recreando algunas de ellas. Para el deleite de todos nosotros claro está.

 

                           

Vinagreta Borondina.

(VG Torres).

A base de Aceite de Oliva Virgen. Vinagre de Jerez, Vinagre de Módena. Medio diente de ajo laminado muy finito. Sal. Jengibre en polvo y albahaca. Mezclar todo muy bien y obtenéis una combinación bárbara para una buena ensalada de varias lechugas con brotes de espinacas, canónigos y rúcula. Acompañar con nueces, tomates cherry y cebolletas.

Mojo Rojo Canario.

(VG Torres).

Esta mía es así, 6 dientes de ajo, 1 cucharadita de comino en grano, medio pimiento rojo, 2 cayenas (si no os gusta potente suprimirla), 1 cuchara sopera de sal gorda, 1 cucharadita de pimentón de la vera, 4 cucharadas soperas de vinagre, 15 cucharadas soperas de aceite virgen de oliva, pan duro y un vaso de agua. tanto el pan como el agua al gusto de cada uno. Si lo quieres más o menos espeso. Y no es porque lo diga yo, que sí, está muy buena.

Ideal para acompañar todo lo que se te ocurra. Para mi, VG Torres, la mejor salsa del mundo. Mi preferida. La pruebo allá donde vaya y la tengan y si es en canarias la voy poniendo notas. Voy felicitando a quienes la hayan hecho.

Guacamole.

(VG Torres).

Facilísimo de hacer e ideal para acompañar un montón de platos. Yo lo hago muy a menudo pero sobretodo cuando hago fajitas de pollo. Con el guacamole las fajitas no son iguales, son inmensamente superiores.

Yo utilizo 5 aguacates, 2 tomates preferiblemente Kumatos. Media cebolla. La mitad de un limón exprimido con la mano. Aceite de Oliva virgen y sal.

Primero de todo es escoger unos buenos aguacates. Cuando vayas a comprarlos apriétalos un poco y cerciórate que no estén duros. Pártelos por la mitad con un cuchillo que corte bien, por la mediatriz. Te quedará una parte con el hueso y la otra no.

Con una cuchara sopera extrae toda la carne. Debe de salir muy fácilmente por esto lo de la elección de aguacates que no estén duros. Echa toda la carne en un recipiente para poder mezclarlo todo y tritúralo bien con un tenedor.

A continuación corta en trocitos muy pequeños los dos tomates y la media cebolla. Mezcla todo bien. Ya solo queda añadir el aceite de Oliva virgen, la sal y con un colador pequeño exprime el medio limón. Vuelve a mezclar todo para aliñarlo bien y si te gusta con tropezones ya habrías terminado pero si te gusta sin estos pásalo por la minipimer y le das una vuelta más de textura. Está riquísimo de los dos formas. Como la gente más prefiera. O haz dos como yo en la foto.

Salsa Bechamel (con cebolla morada).

(VG Torres).

Bueno púes, el procedimiento es sencillo, no requiere de mucha destreza ni nada por el estilo. Yo utilizo siempre una cebolla morada que pocho en aceite de Oliva antes de nada.

 

 

Una vez pochada echo una cucharada sopera de mantequilla que introduzco junto con la cebolla pochada y el aceite caliente. Lo remuevo siempre con la herramienta que veis en la foto y que sin ella no puedo vivir, jejejeje, es ideal también para batir huevos.

 

 

Una vez la mantequilla esté desecha lo que hago es echar la cantidad de harina total que vaya a utilizar para la bechamel y le pongo 1/3 del total del vaso de leche que voy a incorporar. Aquí es importante echar la leche templada. Calentarla un poco en el microondas.

 

 

Con la herramienta de batir empezáis a dar vueltas sin parar, es importante que nunca se pare de dar vueltas. Veréis que se hacen grumos, pero no os asustéis porque vais bien.

 

 

Seguidamente termino de echar el resto de leche del vaso y no paramos de dar vueltas. La leche y el movimiento harán que desaparezcan esos grumos y la salsa empiece a coger el cuerpo y la textura que queremos.

 

 

Echarle sal al gusto, nuez moscada y pimienta molida y seguir dando vueltas. Cuando veáis que salen pompas de aire apagar el fuego porque vuestra bechamel está terminada. Ya podéis utilizarla para lo que queráis. Recordar que la densidad de la misma irá en función de la cantidad de harina y la cantidad de leche que utilicéis.

 

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